No habÃan pasado tres horas desde su llegada
a Lima, para protagonizar su primera visita de Estado a Perú, cuando el
Presidente Rafael Correa dejó en claro los criterios que evalúa su
gobierno para decidir si interviene o no en el litigio ante La Haya.
Tras recalcar que la respuesta al tribunal internacional tiene
carácter voluntario para su gobierno, el mandatario ecuatoriano afirmó
que no serÃa necesario hacer una presentación si Perú deja por escrito
que no tiene problemas limÃtrofes pendientes con su paÃs. "Claramente se
ha dicho desde Perú que no existe problema limÃtrofe, ni marÃtimo, ni
territorial, con Ecuador, lo cual también nosotros ratificamos. Tal vez
sea deseable que se ratifique una vez más eso por escrito, si esos pasos
se dan, nosotros no tenemos necesidad de responder a esa notificación",
afirmó Correa.
Ecuador fue notificado por la Corte Internacional de la demanda
marÃtima entre Perú y Chile el 10 de mayo, por estar en juego elementos
jurÃdicos que lo involucran. Quito suscribió junto a Lima y Santiago los
tratados de 1952 y 1954, mediante los cuales se establecieron los
lÃmites marÃtimos entre las tres naciones (ver info). Perú, sin embargo,
señala que estos documentos son acuerdos pesqueros y no tratados de
lÃmites.
Aunque Perú desconoce la existencia de lÃmites marÃtimos con Chile,
ha reiterado que su frontera marÃtima con Ecuador quedó fijada en la
lÃnea de paralelo, a partir de los criterios del acuerdo del 52. Sin
embargo, ello no ha sido refrendado por escrito. La petición de Correa
apunta a dejar zanjado este tema mediante un documento que les dé
garantÃas permanentes de que Perú no levantará una controversia con
Ecuador.
Tanto en la embajada chilena en Lima como en el edificio Carrera
hicieron una positiva evaluación de los dichos de Correa, que los
sometieron a varias lecturas. Fuentes de CancillerÃa señalaron que
Correa dijo una frase muy complicada para Perú, pues pone condiciones
que ese paÃs no ha dado señales de poder cumplir
Además, Chile esperaba con preocupación el contenido de la
declaración conjunta de ambos jefes de Estado. Sin embargo, no se
consignó nada sobre el tema de La Haya. Según las fuentes, para Perú
acceder a la petición de Correa es un arma de doble filo, porque el
texto podrÃa ser esgrimido por la defensa chilena para demostrar la
validez de los tratados del 52 y 54. Esa es una de las razones por las
que Perú se ha opuesto a la idea de establecer un acuerdo por escrito
En Perú existÃa inquietud respecto de la opinión que entregarÃa
Correa. Torre Tagle temÃa que el tema marÃtimo empañara la visita, con
la que pretenden sellar el acercamiento que ambos paÃses han tenido en
los últimos años y que permitió dejar atrás las diferencias y recelos
que provocó la guerra que ambas naciones enfrentaron en 1995.
Alan GarcÃa no escatimó en gestos de amistad hacia Correa. Recibió a
su par quiteño en las escalinatas de Palacio Pizarro vestido igual que
él. GarcÃa, que siempre viste formal, dejó a un lado la corbata y lució
una camisa blanca con bordados indÃgenas que le habÃa regalado Correa en
junio de 2008.